¿Qué es Echinacea Purpurea?

La Echinacea Purpurea es una planta originaria de América del Norte y México, utilizada durante siglos por las culturas indígenas de la región. Tanto sus raíces como sus hojas y flores han sido empleadas tradicionalmente con fines medicinales, destacándose especialmente por su acción sobre el sistema inmunológico.

1. Mecanismo de acción y usos

Puede ayudar a:

  • Brindar propiedades antibacterianas, antibióticas, antivirales, antisépticas, antimicrobianas y antiinflamatorias.

  • Actuar como antioxidante y depurativa.

  • Estimular el sistema inmunológico, favoreciendo las defensas naturales del organismo.

  • Acompañar la prevención y el bienestar respiratorio en épocas de resfríos.

  • Contribuir al cuidado de la piel.

  • Favorecer el bienestar gastrointestinal.

  • Brindar apoyo complementario en distintos procesos de recuperación.

  • Acompañar el bienestar general del organismo.

2. Principios activos

  • Ésteres del ácido cafeico: equinacósidos A y B.

  • Ácido chicórico.

  • Aceite esencial: borneol, bornil acetato, D-germacraneno y cariofileno.

  • Antocianósidos.

  • Trazas de alcaloides pirrolizidínicos.

  • Resinas con ácidos grasos y fitoesteroles.

  • Isobutilamidas.

  • Polisacáridos PSI y PSII.

3. Ingredientes

  • Extracto de Echinacea Purpurea.

  • Glicerina orgánica natural apta para consumo humano.

4. Modo de empleo

  • Mínimo 5 gotas sublinguales por toma.

  • Tres veces al día.

Factores a tener en cuenta

Los adaptógenos suelen presentar buena tolerancia, aunque pueden interactuar con determinados medicamentos o condiciones de salud preexistentes.

  • Ante cualquier malestar nuevo se recomienda suspender el uso y consultar con un profesional de la salud.

  • No existen estudios suficientes para recomendar su uso en niños, embarazadas o mujeres en período de lactancia.

  • Se aconseja suspender la toma al menos 15 días antes y después de una intervención quirúrgica.

Precaución

  • Niños, mujeres embarazadas o en período de lactancia.

  • Personas con enfermedades autoinmunes.

  • Personas con esclerosis múltiple.

  • Personas con tuberculosis.

  • Personas con VIH o SIDA.

  • Personas con trasplantes de órganos.

  • Personas con hipersensibilidad a plantas de la familia Asteraceae/Compositae, como crisantemos, margaritas, caléndulas o ambrosía.

  • Puede alterar la velocidad con que el hígado metaboliza algunos medicamentos.